¿Alquilar mi casa cuando viajo? Pros y Contras

Una de las incógnitas que se presentan a la hora de viajar es decidir: ¿hotel o residencia?, muchas comparaciones se realizan antes de emprender el camino de ida hacia el destino soñado para esas vacaciones tan merecidas, al final se termina seleccionando la opción del hotel por ser la más sencilla y menos costosa, sin embargo, a lo largo de los últimos años se ha visto un incremento notable en la escogencia de una vivienda como refugio durante el tiempo vacacional.

A raíz de todo esto sale a la luz nuevamente si es favorable rentar una vivienda a personas que no conoces, se trata de tu casa y es normal que de miedo. Los pros y los contras son diversos, pero aquí traemos unos cuantos elementos que permitirán decidir si es buena opción alquilar una residencia vacacional.

Los pros de alquilar su casa cuando viaja  

Las distintas plataformas para reservar estas viviendas permiten una seguridad en el pago de las mismas y la preocupación se reduce en ambas partes. Esto evita el miedo a la hora de pagar  los huéspedes y elimina las tensiones de la cobranza para los propietarios.

Preservación del piso, el mantenimiento del piso es excelso gracias al propietario del mismo y al ser esta una parada de descanso luego de un día ajetreado, los inconvenientes con el desorden no existirán. Las paradas serán rápidas en esta locación por ello no se verá en la necesidad de alquilarla con mucha frecuencia. 

Cualquier necesidad presentada será atendida con la mayor disposición y eficacia posible con el fin de brindar al viajero una buena estadía y evitar cualquier inconveniente que perjudique la relación.

Los contras del alquiler de su casa

Pero no todo es positivo en estos casos y también hay que destacar los contras de tomar esta decisión, poco beneficio en cuanto a costos, el servicio de pago por noches complica un poco más el presupuesto. El beneficio obtenido por el propietario asciende a un 30% pero significa un movimiento significativo para el costo del viajero. 

Manejo del idioma, la barrera del idioma es el inconveniente más común en este caso ya que normalmente los arrendatarios no manejan cierto lenguaje que pueden generar una gran dificultad para comunicarse con sus huéspedes. Esta barrera comunicacional ocasiona conflictos por la falta de entendimiento entre los residentes de la vivienda y el dueño de la misma. 

Una vivienda representa un ambiente más familiar y hace entrar en contacto al viajero con sus raíces, lo cual evita el repentino impacto cultural que normalmente afecta a estos individuos. La atención recibida por los dueños crea una convivencia ideal para el completo disfrute de la aventura pautada y crea una relación idónea para futuros hospedajes en próximas oportunidades. 

Los viajes son la opción primordial en el periodo vacacional de una persona, por ello conseguir el mejor lugar para su estadía durante ese tiempo es esencial. La incógnita si alquilar una residencia para que otros puedan disfrutarla y a la vez ganar dinero con ello es ideal.